(EFE)– La selección quatarí que dirige el español Félix Ensánchame logró un inesperado empate frente a Paraguay, tras igualar dos goles de desventaja y sumó su primer punto en la historia de la Copa América.

El conjunto guaraní que dirige Eduardo Berizzo, quien debutó en partido oficial al frente de la Albirroja, vio allanado el camino a los cuatro minutos, cuando marcó de penal Óscar «Tacuara» Cardozo y amplió la ventaja tras el descanso, por medio de Derlis González (m.56).
Sin embargo, Qatar tuvo una respuesta increíble y empató con un gran gol en el minuto 68 de Almoez Ali Abdulla, el máximo goleador de la pasada Copa de Asia, y otro de Boualem Khoukhi, en una jugada en la que se lesionó el defensor Rodrigo Rojas, al tratar de despejar el balón con la cabeza y acabar en las redes de la portería albirroja.
El día que México derrumbó al Campeón del Mundo

Para ese momento Luzhnikí era ya una sucursal del Estadio Azteca, con la euforia a flor de piel y miles de rostros llenos de incredulidad y emoción indescriptible…
México estaba derrumbando al gigante alemán… Ochoa impuso récord de atajadas en una Copa del Mundo, con siete lances prodigiosos; Héctor Herrera no se cansó de pensar y ejecutar en cada uno de sus trazos, y se apoderó del mediocampo, se apoderó del juego; Vela fue pura luz; Salcedo, un verdadero titán ante sus rivales habituales en la Bundesliga, y así uno a uno de los futbolistas aztecas.
Enfrente estaban los Neuer, Kroos, Özil, Müller, Boateng, Hummels, Reus y compañía, y así como México pudo ampliar el marcador por conducto de Layún, que estuvo errático en la definición, también supo soportar el agobio teutón en el complemento, para conseguir un triunfo histórico.
Por primera vez en la máxima justa futbolística, el Tri derrotó a un campeón del mundo vigente, y el repudiado entrenador tricolor pasó de la condena a la verbena: “Osorio, hermano, ya eres mexicano”, le cantó todo el estadio.
A partir de ese memorable momento, el grito de batalla que originalmente se entonaba con el nombre de Oribe Peralta, cambió de enfoque y en las calles, estadios, bares y prácticamente en todo Rusia y México, fue: “eeel Chucky Lozaaano, eeel Chucky Lozaaano”…
Este 17 de junio de 2019 se cumple un año de aquella victoria inolvidable, la cual resumió de forma brillante Christian Martinoli en su crónica: “En el Día del Padre, México le dio en la madre a Alemania